Castle Rock Segunda Temporada

Castle Rock llega ya a su segunda temporada con Annie Wilkes como protagonista.

Cuando se publicó que la protagonista de la segunda temporada de Castle Rock sería Annie Wilkes (Lizzie Caplan), la enfermera que tanta tensión y escalofríos nos transmitió en Misery, la primera impresión que me produjo fue, por un lado muy positiva, ya que poder volver a disfrutar (curioso cuando se habla de volver a sentir miedo) de un personaje de tal magnitud era todo un acierto; pero por otro sentía cierto temor por no saber a ciencia cierta en qué faceta de Wilkes se basarían para hacer el guion de la serie. Veamos el porqué.

Orígenes de Annie Wilkes

Misery, la novela original de Stephen King fue publicada en 1987, y debido a su gran éxito, fue adaptada en una película homónima en 1990. Siempre se dice que el libro es mejor que la película, y en este caso también es cierto, aunque se puede afirmar que, a pesar de ciertas licencias y cambios en la trama, la versión cinematográfica es más que aceptable, lo que no siempre ha ocurrido con las obras de Stephen King llevadas al cine.

A grandes rasgos, y sin destripar mucho la trama por si alguien a estas alturas todavía no ha leído el libro o visto la película, Misery nos cuenta la historia de un famoso escritor de novela romántica que tiene un accidente de coche y se rompe las dos piernas en un paraje montañoso poco frecuentado de las Rocosas. La casualidad hará que por allí pase Annie Wilkes, una enfermera de oscuro pasado y mente trastornada que además es la fan número uno del escritor, y que se lo llevará a su casa para cuidarlo a su particular manera.

En la novela, Annie Wilkes aparece ya como una mujer cincuentona, apartada de su profesión de enfermera por ciertos incidentes poco claros por los que fue juzgada y condenada. Se hace referencia a ellos a través de un libro de recortes que guarda como recuerdo la protagonista, y al que el escritor de piernas quebradas tiene acceso en una de sus escapadas del dormitorio donde está recluido. Y precisamente de estos recortes proviene el temor al que hacía referencia antes, puesto que narra la ruta profesional de Wilkes por todo Estados Unidos, pasando de hospital a hospital dejando tras de sí un reguero de muertes, sobre todo infantiles, de dudosa explicación hasta que finalmente le fue retirada su licencia como enfermera.

Por este turbio pasado, pensé que los guionistas iban a utilizar esta base para la segunda temporada, lo cual me desanimó bastante. El tema de las muertes de niños me resulta muy escabroso y poco atractivo, pero por suerte, los creadores le dieron una vuelta de tuerca y ya en el primer capítulo mis temores quedaron infundados y el disfrute de la serie fue máximo.

El universo Castle Rock

En la primera temporada nos quedó claro lo mucho que podía dar de sí un pequeño pueblecito de Nueva Inglaterra y sus alrededores, ya que muy cerca de allí se encuentra la prisión de Shawshank (eje principal de la primera temporada), famosa por aparecer como escenario en numerosas novelas de Stephen King. Tampoco es casualidad que una localidad vecina y casi unida a Castle Rock sea Jerusalem’s Lot, también conocida como Salem’s Lot (eje de la segunda temporada). Igual que con Misery, si alguien todavía no ha leído o visto El misterio de Salem’s Lot, se está perdiendo una de las mejores historias de vampiros de toda la historia. Aunque quizás Salem’s Lot sea mucho más conocida por sus brujas que por sus vampiros. Los juicios y quemas en la hoguera de presuntas brujas acaecidas allí en tiempos de las primeras colonias, han sido llevadas al cine y la televisión en multitud de ocasiones. Un filón como éste en el mundo del terror no podía dejarse sin aprovechar y está, como no, incluido en la trama pero de un modo diferente y original a lo ya conocido.

Y precisamente aquí, y no en otro lugar, aparecerá Annie Wilkes con su peculiar mente y forma de vida, acompañada de su hija en busca de su particular “reino de las risas”. Llega en el preciso momento en que se viven en la localidad graves profundos raciales y familiares, y sin comerlo ni beberlo, ella será el detonante de algo mucho peor, algo que lleva muchos años oculto y que verá la luz esparciendo caos y muerte a su paso.

La joven Annie Wilkes

Annie Wilkes es un grandioso personaje que transmitirá al espectador sentimientos encontrados, porque unas veces justificará sus extraños actos y otras veces se horrorizará ante ellos. Annie tiene sus objetivos muy claros y los conseguirá sí o sí y cueste lo que cueste, sin importarle a quién o qué tenga que llevarse por delante. Por su profesión como enfermera, sabe muy bien que sufre una grave patología y su automedicación es vital para llevar una vida más o menos normal. El afán por conseguir esta medicación y la sobreprotección sobre su hija son las bases sobre las que se construirá la serie.

La personalidad psicópata y obsesiva de Wilkes será la chispa que detonará la trama y abrirá las puertas al mundo terrorífico y sobrenatural de Stephen King. Esta es la esencia principal del escritor de Maine que tanto nos gusta, y que no es otra que conseguir que la realidad normal y corriente del día a día se transforme en algo desconocido y aterrador.

Conexiones con la primera temporada

Aparte de todas las referencias al mundo literario de Stephen King, esta temporada enlaza también con la primera, haciéndonos conscientes de hasta dónde puede llegar todo lo creado por el escritor. No se trata como algunos puedan pensar de un simple refrito, sino que lo ya creado da pie a imaginar cosas nuevas, y lo nuevo da lugar a más historias originales entrando en un bucle infinito de creatividad.

Por todo esto, e intentando no haber desvelado mucho la trama, no queda otra conclusión que recomendar sinceramente esta serie, no sólo a los seguidores de Stephen King, sino a todos aquellos a los que les atraiga el mundo del misterio y del terror con sus diferentes caras.

Por Licerrock Gibson

@licerrock

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